Comprar un coche de segunda mano puede ser una buena oportunidad… o un problema serio si no se entiende bien cómo funciona la garantía de los coches usados. Muchos compradores creen estar protegidos y descubren demasiado tarde que la garantía no cubre la avería sufrida.
En este artículo resolvemos todas las dudas legales y prácticas sobre la garantía de coches de segunda mano, explicando qué cubre, qué no cubre, cuándo es obligatoria y por qué revisar el coche antes de comprarlo es clave para evitar problemas.
La garantía de un coche de segunda mano es la responsabilidad del vendedor frente a averías o defectos preexistentes al momento de la venta. No es un seguro a todo riesgo y su alcance depende de quién venda el vehículo.
La garantía cubre averías graves anteriores a la compra que impidan el uso normal del vehículo.
La mayoría de conflictos aparecen porque el comprador desconoce qué no cubre la garantía de un coche de segunda mano.
No es obligatoria. Sin embargo, el comprador puede reclamar por vicios ocultos durante un plazo de 6 meses, siempre que pueda demostrar que el defecto era grave, preexistente y no visible.
Sí es obligatoria por ley. La duración mínima es de 12 meses y el vendedor responde de los defectos preexistentes al momento de la venta.
Sí. Revisar un coche de segunda mano antes de comprarlo es la mejor forma de evitar problemas mecánicos, legales y económicos tras la compra.
La garantía de un coche de segunda mano no es un timo, pero tampoco es absoluta. La mejor protección es una revisión profesional previa a la compra que permita conocer el estado real del vehículo antes de firmar.
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