Cada vez somos más los que estamos pensando en comprar un coche híbrido enchufable (PHEV). Sin embargo, antes de tomar una decisión, es normal que surjan dudas: ¿merece la pena un híbrido enchufable? ¿Es mejor que un híbrido convencional? ¿Compensa frente a un coche de gasolina o diésel? ¿Es más caro el seguro?
En este artículo analizamos todas estas cuestiones para ayudarte a elegir el vehículo que mejor se adapta a tus necesidades.
Un híbrido enchufable, también conocido como PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle), combina un motor de combustión con uno o varios motores eléctricos alimentados por una batería de gran capacidad.
La diferencia respecto a un híbrido convencional es que la batería puede recargarse conectándola a un enchufe, permitiendo recorrer muchos kilómetros utilizando únicamente electricidad.
Actualmente, la mayoría de modelos ofrecen una autonomía eléctrica de entre 60 y 120 kilómetros, dependiendo del fabricante.
Su funcionamiento es bastante sencillo:
En trayectos urbanos es posible realizar prácticamente todos los desplazamientos sin consumir combustible.
1. Consumo muy reducido
Si realizas trayectos diarios inferiores a la autonomía eléctrica del vehículo, el gasto en combustible puede ser prácticamente nulo.
Muchos usuarios recorren semanas enteras sin visitar una gasolinera.
2. Etiqueta CERO de la DGT
Una de sus principales ventajas es que cuentan con la Etiqueta CERO Emisiones.
Esto permite:
3. Prestaciones muy elevadas
La combinación de ambos motores proporciona una aceleración muy superior a la de muchos vehículos de gasolina equivalentes.
El motor eléctrico entrega todo su par desde el primer instante.
4. Mayor silencio de marcha
Cuando funciona en modo eléctrico apenas genera ruido ni vibraciones.
Esto mejora mucho el confort de conducción.
5. Menores emisiones
Especialmente en ciudad, donde puede funcionar durante gran parte del recorrido únicamente con electricidad.
Aunque ofrecen muchas ventajas, también tienen algunos aspectos negativos que conviene conocer.
Suelen costar entre 5.000 y 12.000 euros más que una versión de gasolina equivalente.
La batería incrementa considerablemente el peso del vehículo.
Esto puede afectar ligeramente al consumo cuando circula sin batería
Este es probablemente el mayor error que cometen muchos compradores.
Si nunca recargas la batería, el coche acaba funcionando como un vehículo pesado de gasolina, aumentando incluso el consumo respecto a un híbrido convencional.
La ubicación de la batería suele restar espacio de carga.
Dispone de dos sistemas de propulsión distintos.
Aunque suelen ser fiables, las reparaciones pueden resultar más costosas.
Los híbridos convencionales (HEV) también combinan un motor de combustión con uno eléctrico.
La gran diferencia es que:
Su autonomía en modo eléctrico suele ser de apenas unos pocos kilómetros.
| CARACTERÍSTICAS | HÍBRIDO ENCHUFABLE | HÍBRIDO TRADICIONAL |
| Se enchufa | Sí | No |
| Autonomía eléctrica | 60 - 120km | 2 - 5km |
| Etiqueta DGT | CERO | ECO |
| Precio | Más alto | Más económico |
| Consumo urbano | Muy bajo | Bajo |
| Consumo en carretera | Similar a gasolina cuando no hay batería | Muy eficiente |
| Ideal para | Uso diario urbano | Uso mixto |
Depende completamente del uso que vayas a darle.
Si estás pensando en adquirir un PHEV usado, es importante comprobar algunos aspectos que no existen en un vehículo convencional:
Una inspección profesional previa a la compra puede detectar incidencias que no son visibles durante una prueba de conducción y evitar reparaciones muy costosas.
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