Cuando consultamos las características de un coche solemos fijarnos en los caballos de potencia (CV), pero existe otro dato igual o incluso más importante para entender cómo se comportará el vehículo en la carretera: el par motor.
De hecho, dos coches con la misma potencia pueden ofrecer sensaciones de conducción completamente diferentes debido a las diferencias en su par motor. Por eso, si estás pensando en comprar un coche nuevo o de segunda mano, conviene comprender qué significa este concepto y cómo influye en el rendimiento real del vehículo.
El par motor es la fuerza de giro que genera el motor sobre el cigüeñal y que posteriormente se transmite a las ruedas mediante la transmisión.
Dicho de forma sencilla, el par motor es la capacidad que tiene el motor para empujar el coche.
Cuanto mayor sea el par disponible, mayor será la fuerza que el vehículo podrá aplicar para arrancar, acelerar o subir pendientes.
El par motor se mide en Newton metro (Nm).
Por ejemplo:
En un motor de combustión, el par se produce cuando la explosión de la mezcla de aire y combustible empuja los pistones hacia abajo.
Ese movimiento se transforma en giro a través del cigüeñal.
Cuanto mayor sea la fuerza de la combustión y más eficiente sea el diseño del motor, mayor será el par generado.
En los motores eléctricos el proceso es diferente. El campo electromagnético creado por el motor genera directamente la fuerza de giro sin necesidad de explosiones ni combustión.
Por este motivo los coches eléctricos entregan todo su par prácticamente desde cero revoluciones.
Es una de las dudas más frecuentes entre los conductores.
El par indica la capacidad de empuje del motor.
Influye especialmente en:
La potencia combina el par motor y las revoluciones por minuto (RPM).
Por ello un motor puede tener mucho par pero una potencia moderada, o al contrario.
Imagina dos vehículos:
| VEHÍCULO A | VEHÍCULO B |
| 150CV | 150CV |
| 350Nm | 220Nm |
Aunque ambos tienen la misma potencia máxima, el vehículo A ofrecerá una sensación de mayor empuje a bajas revoluciones y recuperará velocidad con más facilidad.
Los motores diésel trabajan con mayores relaciones de compresión y generan más fuerza en cada ciclo de combustión.
Por ello suelen ofrecer cifras de par superiores a las de motores gasolina con potencias similares.
Por ejemplo:
Esta es una de las razones por las que los motores diésel han sido tradicionalmente muy apreciados para realizar largos viajes o transportar cargas.
Una de las principales ventajas de los motores eléctricos es que pueden entregar prácticamente el 100 % de su par desde el momento en que se pisa el acelerador.
Esto explica por qué muchos coches eléctricos aceleran más rápido que vehículos de combustión con una potencia similar.
Por ejemplo, un coche eléctrico de 250 CV puede ofrecer sensaciones de aceleración comparables a las de un vehículo gasolina considerablemente más potente.
Un mayor par permite ganar velocidad con más rapidez.
Facilita los adelantamientos sin necesidad de reducir varias marchas.
Reduce la necesidad de cambiar constantemente de marcha.
Los vehículos destinados a remolcar caravanas o remolques suelen requerir elevados niveles de par.
Permite superar pendientes pronunciadas con menor esfuerzo mecánico.
Depende del uso del vehículo.
Ciudad
Entre 120 y 180 Nm suele ser suficiente.
Uso mixto
Entre 200 y 300 Nm ofrece un equilibrio adecuado.
Viajes frecuentes
Entre 250 y 400 Nm proporciona una conducción más relajada.
SUV y vehículos familiares
A partir de 300 Nm suele resultar recomendable.
Vehículos de trabajo o remolque
Más de 400 Nm puede ser una buena referencia.
Los fabricantes utilizan bancos de potencia equipados con sensores de alta precisión.
Durante las pruebas se registra:
Los resultados permiten determinar el par máximo y las revoluciones a las que se obtiene.
Sí.
Un vehículo que presenta desgaste o averías puede perder parte de su capacidad de empuje.
Las causas más habituales son:
Por este motivo es importante revisar el estado mecánico de un coche antes de comprarlo.
Algunos síntomas frecuentes son:
Una revisión precompra realizada por un perito especializado puede detectar muchos de estos problemas antes de cerrar la operación.
El par motor es uno de los indicadores más importantes para comprender cómo se comportará un vehículo en condiciones reales de conducción. Mientras la potencia suele acaparar toda la atención, es el par quien determina gran parte de las sensaciones al volante, la capacidad de aceleración y la facilidad para realizar adelantamientos o transportar cargas.
Por ello, al comprar un coche de segunda mano, no conviene fijarse únicamente en los caballos de potencia. Analizar el par motor y verificar que el vehículo mantiene sus prestaciones originales puede evitar futuras decepciones y ayudar a tomar una decisión de compra mucho más acertada.
¿Qué significa realmente la potencia de un coche? te animamos a profundizar un poco más en este asunto con nuestro artículo Cómo se mide la potencia de un motor: coches de gasolina, diésel, híbridos y eléctricos
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